Refam: Reuniones Familiares de Amistad
Refam Reuniones Familiares de Amistad

Lecciones Refam

Al estudiar el ministerio del Señor Jesús y el inicio de la Iglesia, encontramos que Su labor evangelística no solo fue con multitudes, en sinagogas y en los montes; también fue personalizada, en las casas, dando como resultado el gran avivamiento y crecimiento del Evangelio.

Por tal motivo, la Iglesia actual necesita salir de los muros (templos) para llevar el Evangelio personalizado a las casas, a las empresas, a las personas, y de esta manera desarrollar eficazmente la misión encomendada.

La Biblia dice: «Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. Y al ver las multitudes, tuvo compasión de ellas; porque estaban desamparadas y dispersas como ovejas que no tienen pastor» (Mateo 9:35-38).

Fue esta enseñanza la que recibieron los discípulos del Señor, la cual aplicaron después de Su ascensión, pues el relato bíblico dice: «Todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo» (Hechos 5:42).

Somos llamados a ser testigos de Jesucristo, lo que implica que Él nos demanda una entrega total para servirle, y este servicio se hace mediante el poder del Espíritu Santo (Hechos 1:8).

El evangelismo personalizado a través de la Refam -Reuniones familiares de amistad- ha sido uno de los métodos por medio del cual miles de personas han llegado a los pies del Señor. Por esta razón queremos dar continuidad al trabajo, no solo en las casas y otros lugares, sino también utilizando los medios virtuales que la tecnología actual nos brinda, de modo que alcancemos a miles y millones de personas.

Esperamos que estas lecciones sean una herramienta para el pastor, comités locales y líderes de misiones para desarrollar una mejor labor evangelística, y en especial, para ganar muchas almas para el Reino de Dios.

Comité Nacional de Misiones
Iglesia Pentecostal Unida de Colombia

Descripción del trabajo a través de niveles

Reuniones Familiares de Amistad

Nivel 1: De amigo a simpatizante. (9 lecciones)

Las personas inician una serie de estudios donde van a aprender algunas lecciones básicas de la Biblia con respecto a la salvación, lo que provocará una serie de inquietudes y sed de resolverlas, de allí comienza una relación diferente con el Evangelio. Las lecciones serán parte de la reunión ya que éstas les brinda alegría, amistad, unión y ayuda.

Reuniones Familiares de Amistad

Nivel 2: De simpatizante a asistente. (8 lecciones)

La mayoría de personas se sienten bien en la casa y en confianza con el líder, pero sienten temor de ir al templo y que le miren como cristiano o evangélico, por esta razón este nivel tiene los objetivos:
• Aclarar los conceptos que tiene la gente frente a la Iglesia, el templo y el culto.
• Despertar el deseo de los simpatizantes de ir al templo y asistir a los cultos.
• Mostrar la importancia de congregarnos.
• Facilitar el proceso de salvación de la persona, ya que al asistir le brindará una serie de bendiciones.
• Explicar la organización de la iglesia local y de lo que hacemos.

Reuniones Familiares de Amistad

Nivel 3. De asistente a creyente. (8 lecciones)

Los nuevos asistentes a la iglesia se encontrarán con una familia especial y el toque de Dios en sus corazones, pero lo que buscamos es que ellos no se queden o se conformen con esta maravillosa experiencia, aún necesitan dar otros pasos, miremos los objetivos de este nivel:
• Presentar de manera clara la realidad y seriedad de la salvación.
• Mostrar el momento y necesidad de tomar una decisión.
• Explicar algunos pasos fundamentales para la salvación de su alma.
• Lograr que la persona se entregue definitivamente a Cristo y acepte ser bautizada en el Nombre de Jesús.
• Enseñar las bendiciones para el creyente y su eternidad.

Reuniones Familiares de Amistad

Nivel 4. De creyente a servidor. (8 lecciones)

En repetidas ocasiones hemos escuchado la preocupación de manera especial por las personas hasta que llegan al bautismo, pero sería excelente si aprovechamos el inicio de las vidas de estos recién bautizados para formar en ellos creyentes servidores en potencia, miremos los objetivos:
• Explicar que somos salvos para servir al que nos salvó, Jesús.
• Despertar en ellos el interés de prepararse para el servicio a Dios.
• Presentar las diferentes formas en que podemos servir a Dios.
• Motivar a los creyentes a una proyección especial de un liderazgo.
• Mostrar las recompensas y herramientas del servicio.